26 de Noviembre 2020

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13/11/2020

Pensamiento colectivo: Ciudadanía

La construcción de ciudadanía y la ampliación de derechos a partir de los ejes derechos humanos, género y justicia, fue uno de los temas abordados en el bloque “Pensamiento colectivo” en las XIV Jornadas de Ciencias, Tecnología e Innovación de la UNR.


 



En un espacio de miradas interdisciplinares conversaron Juan Nóbile, antropólogo. miembro del Equipo Argentino de Antropología Forense; Martha Andrada, abogada, directora del Centro de Investigaciones en Infancias; Karla Ojeda, referente del Programa TranSaberes UNR; Alejadra Buzaglo, docente investigadora de la Facultad de Arquitectura y especialista en sitios de memoria y Mauricio Manchado, investigador de UNR/CONICET, especialista en educación y problemáticas carcelarias.

¿La memoria tiene que ser solo un museo o puede ser una radio comunitaria?" se pregunta Alejandra Buzaglo quien en su presentación hizo un recorrido por diferentes acciones en espacios púbicos en las que la arquitectura entramó vínculos con otros saberes. La investigadora expuso la reconstrucción de diversas maquetas y planos de centros clandestinos y del servicio de informaciones de la última dictadura militar. Consideró que los espacios de memoria deben construirse dinamizando saberes en los territorios.

Como ejemplos dio el espacio mural Abuelas de Plaza de Mayo, el Bodegón Cultural en la casa de Pocho Lepratti y la habilitación del espacio de memoria, ex servicio de informaciones. Propuso “jaquear el espacio público” con acciones, coproducción de conocimientos situados, gestión colaborativa y un activismo de coconstrucción de ciudadanía.

Juan Nobile se preguntó ¿Qué hace un antropólogo en el ámbito de la justicia? Y contó  cómo se formó el Equipo Argentino de Antropología Forense del que es miembro. El mismo surge en el año 1984 a partir de una demanda social y colectiva, para la búsqueda e identificación de personas desaparecidas.

Explicó que el grupo tiene dos funciones esenciales: la cuestión humanitaria para brindarles a las familias una verdad, que puedan saber que pasó y  elaboren el duelo. Y la otra es dar cuenta a la justicia de determinados conocimientos. “Ante los discursos de que fueron enfrentamientos, desde la antropología decimos que fueron ejecuciones y partimos de la hipótesis de un plan sistemático que se organizó en espacios y a través de dispositivos de desaparición.

Nobile afirmó que “muchas desapariciones actuales nos remiten al pasado”. Explicó que en ellas están vinculados miembros de las fuerzas de seguridad y  se construye un discurso sobre la condición moral y política de las víctimas. “Se trata de generar una discursiva para justificar que determinados comportamientos pueden generar esta violencia institucional”.

La ley sola no basta

Karla Ojeda, referente del Programa TranSaberes, comenzó diciendo: "Una enorme felicidad de estar acá y ser parte de la UNR.  Es la primera vez que el Estado reconoce nuestros derechos de pertenecer a una institución pública, en este caso, la universidad. Años atrás era impensado que una trans esté en un espacio del estado trabajando y creando políticas para el colectivo.”

Contó que el programa TransSaberes propone afianzar los vínculos entre la comunidad y la universidad,  reconocer el valor de la experiencia de la comunidad trans de Rosario proporcionando una generación de conocimiento conjunto. La idea es “crear espacios de reflexión e intercambio para promover los derechos civiles, sociales y políticos de las personas LGBTI. “Que se rompan los esquemas binarios que siguen empeñándose en ponernos al margen”, resaltó.

Marta Andrada reflexionó: ¿De qué manera formarse como abogados para defender los derechos humanos especialmente de niños y adolescentes de acuerdo a la construcción de ciudadanía de la convención de los derechos del niño? Subrayó la importancia de construir esta nueva legalidad como ciudadanos plenos en las realidades cotidianas e ir develando lo oculto que pareciera natural. Para ello consideró que debe haber transformaciones político-culturales que internalicen las necesidades de los niños, niñas y adolescentes como derechos. “Los derechos están reconocidos pero la ley sola no basta, falta el acceso”, resaltó.

Mauricio Manchado consideró importante que nos preguntemos como sociedad: ¿Qué es lo que habilita a un policía a acribillar a dos jóvenes? Propuso tratar de trascender el acceso y ejercicio de los derechos e instalar otra disputa sobre los sentidos para que ese ejercicio sea pleno. “El discurso jurídico establece lo que está bien o mal. El discurso educativo  señala lo que está vacío y  hay que llenar. El discurso mediático consolida la idea de qué sujetos son importantes y cuáles no”, sostuvo y agregó: “En estos entramados discursivos parece importante el hecho de revolucionar las clasificaciones”.

El investigador cree que “la ciudadanía es entendida en sentido pleno si logramos instalar una revolución de las formas de nombrar, de clasificar a los otros”. Y ejemplificó: “En la historia fue cambiando de nombre pero es el mismo: el chivo expiatorio, moralmente el malo y no un emergente de una trama social, política, económica”. Sostuvo que pensar la ciudadanía es pensar integralidad, tiene que conmover y tensionar las políticas públicas, a los actores de la Universidad, a los discursos que operan de forma hegemónicas en nuestra sociedades. “¿Quién necesita discutir sobre ciudadanía? Todos”.  

 

 


  • Periodistas: Victoria Arrabal